lunes, 5 de marzo de 2012

Ciruelos en flor

Que el invierno termine y llegue ya la primavera.

Eso estamos deseando, creo, todos los que vivimos al Este de Japón. Y es que este invierno está resultando demasiado duro, con días grises sin apenas ver asomar el sol y un frío húmedo, además de algo de nieve y mucha lluvia. Esperamos que la primavera venga y traiga de nuevo la alegría, los colores, y unas temperaturas más suaves para poder salir a la calle.

En Japón, uno de las signos de que el invierno está llegando a su fin es el florecimiento de los ciruelos (en japonés 梅, ume). Se trata de un acontecimiento no menos esperado que el florecimiento de los cerezos (en japonés 桜, sakura), que tiene lugar a principios de abril y marca el apogeo de la primavera.



Dicen que los mejores sitios de Japón para contemplar los ciruelos en flor, una tradición que se conoce como umemi (梅見), están en la prefectura de Ibaraki, así que no he podido dejar pasar la experiencia. El año pasado por estas mismas fechas me acerqué hasta el monte Tsukuba, que me queda bien cerca, a 40 minutos en autobús desde el centro de Tsukuba.



Del 18 de febrero hasta el 20 de marzo se celebra el Tsukuba-san Ume Matsuri, o el Festival del Ciruelo del monte Tsukuba, que acoge distintos eventos. Más información, en inglés, aquí.



A los pies de la montaña se encuentra el Jardín de los Ciruelos del monte Tsukuba (筑波山梅林). El jardín tiene unos 1.000 árboles ciruelos de distintas variedades. Un pequeño paraíso para los amantes de la fotografía floral.





El nombre científico del 梅 o ume es Prunus mume, aunque en occidente se conoce como albaricoque japonés o ciruelo chino. En realidad está más relacionado con el albaricoque que con el ciruelo. Es una especie asiática del género Prunus de la familia de las rosas. El árbol es originario de China y después fue llevado a Corea y a Japón.





El árbol del ume florece al final del invierno, normalmente a finales de febrero. El color de sus flores va desde el blanco, pasando por el rosa, hasta el rojo intenso. Por su gran belleza, la flor del ume ha sido un tema tradicional desde tiempos lejanos en la pintura de los países del Este de Asia: Japón, China y Corea, también Vietnam.





El árbol se cultiva tanto por sus flores como por su fruto. Este madura a principios del verano, normalmente en junio, y coincide con la época de lluvias en el Este de Asia, la cual es conocida como 梅雨, que en chino se pronuncia méiyǔ y en japonés tsuyu, y que literalmente significa "lluvia de ume". El fruto es redondo con una hendidura que va desde la punta hasta la rabillo. La piel cambia de verde a amarillo y a veces a un color rojizo cuando madura. Su pulpa es amarilla.



A partir del fruto del ume se elabora el umeshu (梅酒), un famoso licor japonés de color dorado. Se prepara cuando las ciruelas o los albaricoques están aún verdes, sumergiéndolos a macerar en alcohol. La graduación es del 10–15%. Contiene azúcar y su sabor es muy dulce, tanto que suele resultar agradable para aquellas personas a las que normalmente no les gustan las bebidas alcohólicas; en cambio para otras puede llegar a ser demasiado empalagoso. Después de ver el Jardín de los Ciruelos, el profesor suizo de mi laboratorio y yo escalamos el monte Tsukuba y cuando llegamos a la cima, en una hora más o menos, lo celebramos brindando con un sorbo de umeshu.



Este año la experiencia ha sido diferente. Viajé con unos amigos estudiantes internacionales hasta Mito, la capital de la prefectura de Ibaraki. Una vez allí nos dirigimos hasta el Parque Kairaku-en, que junto al Kenroku-en y al Koraku-en están considerados los Tres Grandes Jardines de Japón (日本三名園).
  • Kairaku-en (偕楽園) significa "el jardín para disfrutar con la gente". Fue uno de los primeros jardines diseñados para uso público en Japón, en 1842.
  • Kenroku-en (兼六園) significa "el jardín que combina las seis características de un jardín ideal: amplitud, serenidad, veneración a lo antiguo, belleza visual, diseño sutil en los detalles, y frescor". Está situado en la ciudad de Kanazawa, prefectura de Ishikawa, data de 1620 y pertenecía al clan Maeda.
  • Koraku-en (後楽園) significa "el jardín del sumo placer", y hace referencia a la siguiente regla del Confucionismo: "sé el primero en sentir los problemas del mundo, sé el último en disfrutar de sus placeres". Está situado en la ciudad de Okayama, prefectura de Okayama, data de 1700 y pertenecía al clan Ikeda.



Una de las mejores épocas del año para visitar el Kairaku-en de Mito es durante el florecimiento de los ciruelos. Desde 1896, del 18 de febrero al 31 de marzo se viene celebrando el Mito-no-Ume Matsuri o Festival del Ciruelo de Mito. Más información, en inglés, aquí.



El festival es muy popular en la prefectura. El parque cuenta con uno de los jardínes de ciruelos más grandes de Japón, con más de 3000 árboles de 100 especies diferentes con variedades de flor blancas, rosas y rojas. Este año, sin embargo, el invierno está siendo especialmente largo, más aún en el norte, y la flor de los ciruelos tarda un poco en salir, tanto que apenas vimos unos pocos árboles floridos ahora a principios de marzo.





Al contrario que con el florecimiento de los cerezos en abril, las frías temperaturas no invitan todavía a sentarse debajo de los árboles a comer, beber y ver las flores, tradición que en Japón se conoce como hanami (花見). Tendremos que esperar un mes más para poder hacer eso. El frío, sin embargo, no impide que cientos de visitantes se acerquen estas semanas al Kairaku-en para ver los ciruelos y participar en las actividades, algunas de ellas nocturnas.



Por ejemplo, el pasado sábado, 3 de Marzo, tuvo lugar el Yoru Ume Matsuri, un festival nocturno con velas y fuegos artificiales. Me recordó al Nara To-Kae, un bonito festival que se celebra en la ciudad de Nara durante las noches de verano.







A última hora del día, con el parque a la luz de las velas, tiraron algunos fuegos artificiales. Fue una buena forma de terminar la visita a Mito.



En fin, espero que hayáis aprendido que no sólo de cerezos viven los japoneses, también los ciruelos en flor son populares. Aquellos que vivís por la región de Kantō aún estáis a tiempo de acercaros a Ibaraki y salir de umemi (梅見) hasta finales de marzo. Luego, tras la flor del ume llega la flor de la sakura, y eso sólo puede significar una cosa: que el invierno termina y comienza la primavera. Vivamos ese momento con ilusión.

viernes, 17 de febrero de 2012

Esquiando en Ishiuchi, Echigo Yuzawa

Hace dos semanas pasé por la estación de esquí de Ishiuchi Maruyama. Era la primera vez que hacía snowboard en Japón y tengo que decir que fue una experiencia muy grata.



Ishiuchi está en la prefectura de Niigata. Para llegar hasta allí agarramos un shinkansen en Tokio y fuimos hasta la estación de Echigo-Yuzawa. Se tarda una hora y media, el viaje cuesta unos ¥6,000 por trayecto.



Lo de ir a esquiar fue en realidad una idea de Nerea, Lorco y Fernando (Chiqui), buenos aficionados a la nieve que no se pierden una cada invierno. Y ahí estaba yo para completar la expedición.





Mientras que Nerea y Lorco calzaban orgullosos unos esquís cortos o snowblades, Chiqui y yo íbamos con tabla de snowboard. Ahora veo que fue un acierto traerme la tabla a Japón el año pasado. Mucho más cómodo que andar alquilando. Sólo tuve que acordarme la noche antes de apretar los tornillos y comprobar las fijaciones.



Nada más bajar del shinkansen en Echigo-Yuzawa, nos llevamos una sorpresa al ver todo cubierto de nieve. Imaginaros lo que tiene que nevar en Niigata para que el espesor sea de varios metros. La nieve estaba cortada formando una pared a los lados de la carretera. Espectacular.







La estación de Ishiuchi fue construida hace más de 50 años para uso y disfrute de los tokiotas entusiastas del esquí. Echando un vistazo al mapa cuesta creer que sea accesible desde el mismo centro de la capital. Te montas en el shinkansen y cuando te bajas estás tan sólo a 15 minutos de la estación de esquí. Es muy cómodo.





La estación de esquí es de tamaño medio. Ocupa una sola cara de la misma montaña y dispone de suficientes pistas y remontes. El número de kilómetros esquiables es menor que el de estaciones como Formigal o Sierra Nevada, yo diría que tiene el tamaño de Alto Campoo o Valdezcaray. No obstante, para ser la primera vez que esquiaba en Japón y yendo tan sólo un fin de semana, fue perfecto.





En el punto más alto de Ishiuchi la estación conecta con Gala Yuzawa y esta a su vez con Yuzawa Kogen. Se puede comprar un forfait para acceder a todos los valles, en total más de 100 km de pistas, pero se queda pequeño en comparación con Grandvalira en Andorra. Según parece, la estación de esquí más grande en Japón es Shiga Kogen, en la prefectura de Nagano.



Al margen de los kilómetros esquiables, la calidad de la nieve era insuperable: nieve polvo recién caída con varios metros de espesor. Cuando me aventuraba por nieve virgen y la bajada era limpia la sensación era como estar flotando sobre una nube; pero si me quedaba atascado y me hundía, las pasaba canutas para salir.





Bajando por algunas pistas nos encontramos paisajes nevados con bastante encanto. Muchos árboles tenían las copas cargadas de nieve y ofrecían una bonita estampa.







Disfrute muchísimo de los dos días de esquí, sobre todo por la compañía de estos elementos, únicos en su especie.





Teníamos los cuatro jinetes más o menos el mismo nivel, así que bajábamos siempre juntos las pistas. De vez en cuando hacíamos pausas y aprovechábamos para tirarnos en la nieve a hacer el gamberro. Qué risas.



Para que os hagáis una idea de la experiencia, os dejo a continuación con un vídeo que grabé al señor Chiqui bajando por una de nuestras rutas favoritas del circuito.



Me gustaría repetir una excursión a la nieve antes de que termine la temporada de esquí, a ver si es posible escaparse otro fin de semana.



Ahí lo tenéis, una cara quizás poco habitual del turismo en Japón pero muy a tener en cuenta en invierno.

lunes, 13 de febrero de 2012

Descuento de estudiante en Japón

En mi anterior entrada posteaba sobre estudiar un Master en Japón. Me gustaría comentar hoy una de las ventajas de ser estudiante de una universidad japonesa: obtener descuentos en museos y transporte público. No es cuestión de ponerse en plan calderiller, pero si enseñando la tarjeta de estudiante consigo ahorrarme unos yenes algo que gano, mira. Además, en Japón siempre es complicado obtener descuentos por nada y esto me parece cuanto menos curioso.

Descuento en museos

En primer lugar, los estudiantes universitarios tienen descuento en museos nacionales. Algunos ejemplos son el National Art Center de Tokio (国立新美術館 Kokuritsu Shinbijutsukan) en Roppongi o el National Museum of Western Art (国立西洋美術館 Kokuritsu Seiyō Bijutsukan) en Ueno.



En este último estuve hace poco viendo una exposición sobre Goya y recuerdo que pagué la mitad que mi amiga japonesa. En el National Art Center de Tokio, en cambio, pude entrar gratis a ver una exposición de arte moderno cuando la entrada normal eran ¥500.


Descuento en billetes de Shinkansen

En segundo lugar, los universitarios japoneses pueden acceder a un descuento del 20% en viajes de ida y del 28% en viajes de ida y vuelta en Shinkansen, el tren de alta velocidad en Japón.



Así, la tarifa base de un viaje de ida Tokio - Kioto, que es de ¥7,980, se queda en ¥6,380. A eso hay que sumarle ¥4,730 si se viaja sin asiento reservado o ¥5,340 si se viaja con asiento reservado. El descuento se aplica únicamente para la tarifa base, no para el suplemento de asiento. Me ahorré pues ¥1,600, que es un buen pellizco. Si hubiera pillado billete de ida y vuelta me hubiera ahorrado en total ¥4,468, que es una pasta. Decidí no obstante regresar en autobús por ¥5,000.



Para acceder a descuento en los museos vale únicamente con presentar en taquilla el carnet de estudiante (学生証, gakuseisyo). Para acceder a descuento en el Shinkansen, sin embargo, además del carnet hay que presentar un certificado de estudiante emitido por la universidad. Al comprar el billete de tren en la estación se quedan con este certificado, así que es mejor imprimir un montón de ellos con anterioridad (aunque tienen una fecha máxima de validez de 3 meses).



Por la cuestión del certificado, mucho me temo que los estudiantes universitarios de otros países no pueden optar al descuento en Shinkansen, aunque si vienen con visado de turista pueden comprar el Japan Rail Pass.



Resulta que tardé casi medio año después de llegar a Japón en enterarme de que los estudiantes de universidades japonesas tenían derecho a estos descuentos, así que espero que este post le resulte útil a alguien. Si alguno de vosotros conoce más sitios donde obtener descuento, por favor que lo indique en los comentarios.

martes, 7 de febrero de 2012

Estudiar un Master en Japón

En estos tiempos en los que el mercado laboral está revuelto es posible que alguno de vosotros esté considerando la opción de ampliar su currículum de estudios universitarios. Para aquellos interesados en venir a Japón, intentaré resumir en este post toda la información relevante que vaya encontrando.

Motivación



Comenzaré diciendo que los motivos que me llevaron a estudiar un master en Japón son quizás bastante personales, pero que no por ello mi experiencia deja de ser útil para aquellos que decidan venir a estudiar por otro motivos. La historia comienza a finales de 2008. Después de trabajar un año en Vietnam decidí que quería seguir en Asia y puse rumbo a Hong Kong para buscar trabajo a la aventura. Fue una apuesta algo precipitada y no salió bien, así que terminé regresando a España, pero por el camino aprendí unas cuantas lecciones sobre buscar trabajo en Asia.

La primera de ellas fue descubrir que mi título universitario español del que estaba tan orgulloso —no en vano había dedicado 5 años de mi vida a conseguirlo— valía no se sabe cuánto. ¿Ingeniería Informática, dices? ¿Y a qué equivale eso, a un bachelor o a un master? Tuve que enfrentarme a este tipo de preguntas incómodas en algunos procesos de selección, ya que en Recursos Humanos no entendían que en España el sistema universitario constara de titulaciones de 3 y 5 años (diplomaturas/ingenierías técnicas y licenciaturas/ingenierías superiores, respectivamente) cuando en Hong Kong, al igual que en el resto de Asia, se seguía el modelo anglosajón de 6 años de estudios, 4 años para el bachelor o grado y 2 años más para la especialización, el master.

Me fastidió tener que andar dando explicaciones sobre el sistema universitario español anterior al Proceso de Bolonia y no quería que con el tiempo aquello se convirtiera en una carga, así que me pareció una buena idea estudiar un master en cualquier país de Asia que siguiera el modelo anglosajón de estudios universitarios, en principio pensé en Japón, Corea del Sur, Hong Kong o Singapur.

Una de mis motivaciones personales fue por tanto quedarme trabajando en Asia. No hace falta ni que decir que esta motivación viene empujada por la actual situación que atraviesa España, donde a los jóvenes ingenieros con poca experiencia les resulta prácticamente imposible encontrar trabajo. Yo mismo sufrí en mis carnes cuatro interminables meses de búsqueda de trabajo en Madrid durante el año 2009 (subirme por las paredes es decir poco) para terminar firmando un contrato de prueba de un año. Nunca más.

Otra motivación fue centrarme en una especialidad concreta y al mismo tiempo diversificarme hacia otros sectores que no fueran la informática. Me explico. Resulta que después de 5 años de carrera y 3 años trabajando en desarrollo de software y administración de sistemas terminé algo desencantado con la informática en general y me propuse cambiar de sector. Me pareció complicado hacerlo de forma directa, así que elegí la parte de la informática que me gusta, la de Seguridad de la Información, y busqué un master relacionado con esa materia. Al final he terminado estudiando un Master en Risk Engineering que además de especializarme en riesgos de la información lo hace también en otros tipos de riesgo: urbanos (desastres naturales, etc. que de esto en Japón saben un poco), medioambientales (contaminación, calentamiento global) y de la energía (riesgos de la energía nuclear, viabilidad de las energías renovables). Estoy bastante contento con todo lo que estoy aprendiendo sobre diversos temas.

Por último, está el aspecto del salario. Por lo que he visto, en países como Japón un titulado de master puede ganar de entrada unos 1.000 euros más al año que un titulado de grado. De España mejor no hablamos.


¿Por qué Japón?


Cuando hablamos de Japón hablamos de educación universitaria líder. Sólo hace falta echar un vistazo a cualquier ranking de universidades del mundo para comprobarlo, por ejemplo, el Academic Ranking of World Universities (ARWU). Si atendemos a las estadísticas de 2011 por país, la clasificación es la siguiente:

PuestoPaísTop 20Top 100Top 200Top 500
1EEUU175389151
2Reino Unido3101937
3Alemania061439
4Japón05923
5Canadá04822
6Australia04719
7Suiza0467
8Francia03821
...
17Italia00422
18China00335
19Corea del Sur00111
...
22Singapur0012
...
25España00011

Lo cierto es que no entiendo mucho este ranking porque después llevar un año estudiando en Japón me doy cuenta de que la educación universitaria española es cien mil veces mejor, empezando porque las titulaciones tienen el doble de créditos y porque las pruebas examinatorias requieren que el alumno verdaderamente estudie y asimile los conceptos. En cualquier caso, la triste realidad es que a la hora de buscar trabajo puede llegar a ser más importante el prestigio de la universidad que lo que hayamos aprendido. Simplemente espero que tener una titulación por una universidad japonesa me resulte ventajoso a la hora de buscar trabajo en Asia.


¿Qué universidad elegir?



Según los datos, en Japón existen 87 universidades nacionales, 89 universidades públicas y 580 universidades privadas. Por lo general, los japoneses consideran que la educación recibida en una universidad nacional es superior a las de las universidades públicas o privadas, aunque si atendemos a los rankings de universidades japonesas veremos que los primeros puestos están distribuidos entre universidades de los tres tipos.

Lo de los rankings es siempre muy subjetivo y los criterios de evaluación varían entre unos y otros. Os dejo con algunos:
A la hora de elegir universidad en Japón tuve en cuenta estos rankings y al final terminé optando por la Universidad de Tsukuba por dos motivos: el primero de ellos porque tenía un laboratorio de investigación centrado específicamente en mi campo, seguridad de la información; el segundo porque la universidad alcanzaba una buena posición en los rankings: en Japón 7-9 (ARWU), 16 (Truly Strong Universities), 10 (Kawaijuku), 12 (Thomson Reuters) y en toda Asia 23 (QS).

Mi recomendación sería la de mantener el mismo orden de criterios para elegir universidad y no obsesionarse con los rankings sino darle más importancia a la calidad que tenga la universidad en el campo en el que uno desea especializarse.


Coste económico


Vamos con la parte más peliaguda. El coste de la educación en Japón es uno de los más altos del mundo y siendo extranjero yo diría que es complicado financiarse los estudios por cuenta propia sino se dispone de una buena fuente de ahorros o de una beca de ayuda al estudio.

El coste de admisión y matrícula para un curso de master en una universidad nacional, como por ejemplo la Universidad de Tsukuba o la Universidad de Tokio, es el siguiente:

Admisión282.000¥ (2.800€)
Matrícula primer año535.800¥ (5.300€)
Matrícula segundo año535.800¥ (5.300€)

Veamos ahora el coste anual de un curso de master en una universidad privada, como Keio:

Admisión310,000¥ (3.100€)
Matrícula primer año842.200¥ (8.400€) ~ 2.167.600¥ (21.500€), dependiendo de la especialidad
Matrícula segundo año532.100¥ (5.300€) ~ 1.856.000¥ (18.500€), dependiendo de la especialidad

En ambos casos, diría que son unos precios superiores a los que nos encontramos en las universidades públicas y privadas españolas, respectivamente. No obstante, aunque los precios en Japón son altos hay que tener en cuenta que otros aspectos de la economía como el salario medio o el coste del transporte y la sanidad también lo son. La educación pública es accesible para la mayoría de familias japonesas pero también es común que los universitarios realicen algún tipo de trabajo a tiempo parcial (アルバイト, arubaito) con el fin de ayudar a pagar sus estudios. Como en muchos países, los estudiantes japoneses también pueden optar a programas de becas y ayudas del estado para educación universitaria.

Para el caso de estudiantes internacionales, la mayoría de universidades japonesas admiten alumnos que sean capaces de autofinanciarse aunque la lista de requisitos suele ser muy exigente y piden como aval un extracto bancario con cierta cantidad mínima en depósito. Una vez dentro, existe la posibilidad de solicitar becas. Aquí tenéis por ejemplo una lista de becas para estudiantes internacionales en la Universidad de Waseda.

Si uno no es capaz de autofinanciarse los estudios desde el principio, siempre puede recurrir a becas públicas del Gobierno de Japón. Ese es mi caso. La beca Monbukagakusho, por ejemplo, es una beca del Ministerio de Educación de Japón (MEXT) para estudiantes graduados que deseen realizar estudios de master y/o doctorado en universidades japonesas. Se tramita a través de la Embajada de Japón en España y aunque el proceso de selección es muy competitivo —en mi año sólo daban 11 plazas y en años sucesivos el número se redujo a 8— garantiza una dotación mensual de 144,000¥ (1.450€) que da para vivir en Japón (con ciertas limitaciones, no os penséis que da para alquilar un piso en el centro de Tokio) y cubre aparte todos los gastos de admisión y matrícula en la universidad japonesa. En los siguientes enlaces podéis encontrar más información:

Admisión



En Japón, el acceso a la universidad se realiza a través de un examen de caracter nacional, el Sentā Shiken (大学入試センター試験), que tiene lugar a principios de enero. Al igual que la Selectividad en España, los aspirantes a la universidad se examinan de diferentes materias. Posteriormente, cada universidad utiliza la calificación obtenida en este examen y puede imponer adicionalmente sus propias pruebas de acceso. Normalmente, el grado de dificultad es mayor en las universidades nacionales y públicas que en las privadas. Por ello, no resulta extraño que los estudiantes japoneses que optan a ciertas universidades de prestigio se preparen para el examen de acceso durante un año entero, período en el cual son conocidos como estudiantes rōnin. En la Universidad de Tsukuba, por ejemplo, el acceso a ciencias del deporte es extremadamente competitivo, ya que la universidad tiene mucho prestigio en este campo y cuenta con varias medallas de oro olímpicas entre sus antiguos alumnos.

Para los estudios de master, las universidades japonesas suelen requerir igualmente examen de acceso, aunque existe también la vía de llegar por recomendación de un profesor. En este último caso, sólo es necesario pasar una entrevista con un jurado formado por profesores de la facultad. La mayoría de los estudiantes internacionales con becas Monbukagakusho acceden a los estudios de master recomendados por su supervisor académico. Yo tuve mi prueba de admisión en julio del año pasado. En ella revisaron mi expediente académico universitario y confirmaron que durante la carrera de Ingeniería Informática había estudiado ciertas asignaturas indispensables para acceder al master, tales como cálculo, álgebra, estadística, redes, etc., aunque, por supuesto, les importó un pimiento que mi número de créditos fuera equivalente a haber estudiado dos carreras en Japón. Además, me preguntaron por mi proyecto de investigación, que en última instancia presentaría como tesis. En septiembre me comunicaron que había sido admitido en el Master de Risk Engineering.

Aunque más adelante hablaré del aspecto del idioma, comentaré que dependiendo de la especialidad del master durante la entrevista de acceso se exigirá un mayor o menor dominio del japonés.


Plan de estudios


Aunque no puedo asegurar que otros cursos de master sigan el mismo esquema, os hablaré de mi plan de estudios.

El Master en Risk Engineering (リスク工学) que estoy estudiando en la Universidad de Tsukuba consta de dos años y se divide en cuatro especialidades:
  • トータルリスクマネジメント分野 (Total Risk Management), o Gestión del Riesgo
  • サイバーリスク分野 (Cyber Risk), o Riesgos de la Información
  • 都市リスク分野 (Urban Risk), o Riesgos Urbanos
  • 環境・エネルギーリスク分野 (Environmental and Energy Risk), o Riesgos del Medio Ambiente y la Energía
Necesito cursar 30 créditos para completar el master, repartidos en asignaturas obligatorias y opcionales de la siguiente manera. En primer lugar, 15 créditos de asignaturas obligatorias durante el primer y segundo año. De todas, Research in Risk Engineering es la que tiene mayor peso, ya que corresponde al proyecto de investigación que al final del master culminará con la publicación de la tesis.

AñoAsignaturas obligatoriasCréditos
1°リスク工学前期特別演習Ⅰ (Seminar in Risk Engineering I)1
リスク工学前期特別研究Ⅰ (Research in Risk Engineering I)4
リスク工学グループ演習 (Group Work in Risk Engineering)2
リスク工学概論 (Introduction to Risk Engineering)1
リスク工学基礎 (Fundamentals of Risk Engineering)1
2°リスク工学前期特別演習Ⅱ (Seminar in Risk Engineering II)2
リスク工学前期特別研究Ⅱ (Research in Risk Engineering II)4
15

En segundo lugar, 15 créditos de asignaturas opcionales, 7 de ellos de mi especialidad (Cyber Risk) y 8 a elegir entre cualquiera de las otras especialidades.

EspecialidadAsignaturas optativasCréditos
Total Risk Managementソフトコンピューティング基礎論Ⅰ Introduction to Soft Computing I)2
ソフトコンピューティング基礎論Ⅱ (Introduction to Soft Computing II)2
リスク認知論 (Cognitive Risk Analysis)2
Cyber Riskソ認証処理特論 (Advanced Course in Authentication Systems)2
ネットワークセキュリティ特論Ⅰ (Advanced Course in Network Security I)2
ネットワークセキュリティ特論Ⅱ (Advanced Course in Network Security Ⅱ)2
情報セキュリティ特論 (Advanced Course on Information Security)1
Urban Risk都市構造システム論 (Urban Structural Systems)2
15

Durante este primer año de master espero obtener 9 créditos de asignaturas obligatorias y 15 créditos de asignaturas opcionales. De esta forma, durante el segundo año sólo tendré que cursar los 6 créditos restantes correspondientes al proyecto de investigación que termina con la presentación de la tesis.


Metodología



Comentaba antes que no llego a entender por qué las universidades japonesas están mejor valoradas que las universidades españolas cuando la educación universitaria en España me parece de mucha mayor calidad.

Comparemos primero el número de créditos. Como habéis podido observar, mi master en Japón son 30 créditos. En Japón, un crédito equivale a 15 horas de clases o 30 horas de prácticas. En España, un master tiene una duración mínima de 60 créditos (ECTS), siendo un crédito equivalente a 25 y 30 horas de aprendizaje. Así pues, el doble de créditos.

Las clases se llevan más o menos de la misma manera que en España. El profesor explica la teoría basándose en diapositivas y se extiende en sus comentarios, los alumnos deben tomar algunos apuntes. Dependiendo del contenido de la materia, el profesor puede realizar algún ejercicio en la pizarra. Al final de la clase manda deberes (lo que llaman un レポート, report). Lo curioso con los deberes es que no hay que entregarlos a la clase siguiente, sino horas después de que la clase ha terminado. Eso exige que uno preste atención mientras esté en clase, aunque algunos estudiantes japoneses a menudo se pasan la lección durmiendo sin que el profesor les llame la atención.

Por último, al término del trimestre algunas asignaturas tienen examen y otras simplemente una entrega final con ejercicios o casos de estudio. En mi experiencia, las asignaturas que han requerido examen final siempre han dejado llevar apuntes, ordenador, incluso con acceso a internet. Obviamente, es imposible aprobar si el alumno llega al examen con la pila de apuntes del compañero sin habérselos leído, pero suelen ser fáciles si has preparado tus propios apuntes y has ido entregando los deberes. En cualquier caso, ¡nada que ver con las chapadas que me metía para la mayoría de asignaturas de la carrera de Informática en España! Como anécdota, una vez comenté a unos estudiantes japoneses que durante la carrera había aprobado asignaturas difíciles en cuarta convocatoria y se llevaron las manos a la cabeza, cuando en España estas cosas le pasan a cualquiera que estudie una ingeniería.

Por si fuera poco, en las universidad japonesas si suspendes una asignatura no consta en tu registro académico. Únicamente cuentan las asignaturas que has aprobado, sin mencionar el número de convocatoria. En fin, sin comentarios.

En mi opinión, la educación universitaria japonesa está muy sobrevalorada, mientras que la educación universitaria española está infravalorada. Comparando los dos países, es obvio que Japón está tecnológicamente más avanzado que España. Sin embargo, el problema de España no está en la formación universitaria, sino en la inversión que el gobierno destina a ciencia y tecnología, que es mil veces menor que Japón. España tiene potencial suficiente para ser líder mundial en investigación y desarrollo a la par que Japón, pero como somos un país de pandereta, así nos va.


Idioma


Como cabe esperar, en las universidades japonesas la regla general es que las titulaciones se impartan en japonés.

El gobierno de Japón, no obstante, lanzó en 2009 un programa de internacionalización denominado "Global 30" y eligió 13 universidades de élite para ofrecer programas de grado, master y doctorado en inglés. Las 13 universidades son: Universidad de Tohoku, Universidad de Tsukuba, Universidad de Tokio, Universidad de Nagoya, Universidad de Kioto, Universidad de Osaka, Universidad de Kyushu, Universidad de Keio, Universidad Sofía de Tokio, Universidad de Meiji, Universidad de Waseda, Universidad de Doshisha y Universidad de Ritsumeikan. Si queréis estudiar en Japón tened bien en cuenta estas universidades, ya que hay una alta probabilidad de que en ellas podáis cursar estudios en inglés.



Según el Ministerio de Educación de Japón (MEXT), las universidades escogidas desempeñan un papel importante en el proceso de internacionalización de la educación japonesa, aumentando el número de estudiantes extranjeros en Japón y de estudiantes japoneses en el extranjero. Con este fin, las universidades reciben una asistencia de 200 a 400 millones de yenes por año durante los primeros 5 años. Gracias a esta ayuda cada universidad debe esforzarse en atraer entre 3.000 y 8.000 estudiantes internacionales.

Dentro de los planes de acción del programa "Global 30" las universidades japonesas deben seguir varios pasos con el propósito de crear un entorno educativo y de investigación que resulte atractivo para los estudiantes internacionales. En un mundo cada vez más competitivo, el objetivo de Japón es seguir siendo líder en educación universitaria en Asia y no perder cuota respecto a Corea del Sur, Hong Kong y Singapur, que consiguen atraer todos los años a miles de estudiantes extranjeros.

(1) Expandir el número de cursos en inglés para los distintos grados y postgrados, tradicionalmente impartidos por completo en idioma japonés.

(2) Mejora de las condiciones de acogida para los estudiantes internacionales. Apoyo en asuntos académicos, así como burocráticos dentro y fuera de la universidad (procedimientos de inmigración, residencia, cobertura sanitaria, etc).

(3) Promocionar el aprendizaje de la lengua y la cultura japonesas entre los alumnos internacionales.

(4) Promover una cooperación estratégica internacional. Establecer oficinas de universidades japonesas en el extranjero para realizar las pruebas de admisión y también aumentar el número de estudiantes japoneses en otros países a través de programas bilaterales.

Todos estos pasos tienen más o menos cierto sentido, pero permitidme hacer una puntualización sobre la forma de expandir el número de cursos en inglés. Por todos es bien sabido que el manejo del inglés entre los estudiantes japoneses es bastante limitado, tanto que en cualquiera de las universidades mencionadas sería un drama impartir una asignatura completamente en inglés. Así pues, cuando se habla de dar soporte en inglés, se refiere a que parte del curso se imparte en inglés y parte en japonés.

Basándome en mi experiencia, lo habitual es que las diapositivas y el material impreso que se sigue en clase sea en inglés mientras el profesor habla en japonés. Sin embargo, también me he encontrado alguna asignatura en la que el profesor prefería repartir material en japonés y hablar en inglés. Esto me obligaba a tomar apuntes todo el rato, así que prefiero el primer método.

Como he adelantado antes, la cuestión del idioma cobra mayor o menor importancia dependiendo de lo que uno quiera estudiar. Por lo general, estudios de relaciones internacionales, MBA, matemáticas, física, ingeniería y arquitectura tienen más posibilidades de formar parte del programa "Global 30". No requieren un dominio del japonés, pues la base de conocimientos es más o menos universal, sin embargo exigen un buen dominio del inglés, por encima de 600 puntos en el examen TOEIC. En cambio, para estudios de medicina, química, biología, historia, literatura, sociología, económicas y derecho no sólo se requiere un buen dominio del japonés sino también de la base de conocimiento específica de Japón: términos de medicina y anatomía, nomenclatura química oriental, estudios de filología y caligrafía, contabilidad o legislación japonesa, según corresponda. Para que os hagáis una idea, la Universidad de Tokio proporciona la siguiente lista de facultades que requieren un nivel de japonés equivalente al JLPT 2 o JLPT 1.


Proyecto de investigación y tesis



Uno de los requisitos indispensables para obtener el título de master en Japón es presentar una tesis (論文, ronbun). La tesis es un estudio escrito sobre una investigación de carácter original e innovadora. Es como un proyecto de fin de carrera. Dependiendo de la titulación, en las universidades japonesas pueden requerir que el contenido de la tesis haya sido publicado en algún congreso con peer review o en alguna publicación académica de cierto prestigio (journal). Os parecerá una tontería, pero esta norma ayuda a que Japón siga a la cabeza en publicaciones académicas y científicas.

Por lo general, obtener una publicación académica es uno de los escollos más difíciles de superar durante el master y por el cual los estudiantes suelen quitarse de encima la mayoría de créditos durante el primer año para dedicar el segundo a centrarse en la investigación y obtener resultados lo suficientemente innovadores como para escribir un artículo y que este sea aceptado.

En mi caso fui afortunado y pude conseguir una publicación académica nada más empezar el master en mayo de 2011.

El formato de la tesis puede variar en cada universidad o incluso en cada departamento. Los plazos para la entrega de la tesis de Master en Japón suelen ser los siguientes:

- Diciembre, entrega del borrador a tu supervisor académico para correción.
- Enero, entrega de la tesis al departamento para su evaluación.
- Febrero, presentación o defensa de la tesis frente a un tribunal de profesores.
- Marzo, graduación y entrega del diploma.

Espero que toda esta información os sirva de orientación a los que estéis pensando estudiar en Japón.

sábado, 21 de enero de 2012

Ocho meses después

Seguramente muchos os pregunteis cómo están las cosas por Tohoku casi un año después de la tragedia del tsunami. Hace tiempo que las noticias dejaron de hablar de Japón y el tema de la recuperación fue cayendo en el olvido. Me gustaría compartir con vosotros el siguiente vídeo.

Se trata de un documental dirigido por Paul Johannessen rodado entre Abril y Noviembre de 2011 en Ishinomaki que acaba de ver la luz. Ishinomaki fue una de las ciudades de la prefectura de Miyagi más afectadas por el terremoto y tsunami del 11 de Marzo. El tsunami alcanzó en este punto 10 metros de altura y se adentró en tierra una distancia de 600 metros, destrozando a su paso el 80% de las casas del puerto de Ayukawa y del distrito de Kadonowaki, el más cercano a la costa. Se calcula que el 46% de la ciudad fue inundada por el tsunami y aproximadamente 29.000 residentes perdieron sus casas. En Julio de 2011, el número de víctimas mortales registrado por causa del tsunami era de 3.097.



El documental contiene imágenes grabadas en Abril de 2011 que reflejan la magnitud del desastre y entrevistas a supervivientes que cuentan la experiencia que vivieron ese día y hablan también sobre el estado en el que se encuentra la reconstrucción de la ciudad a fecha de Noviembre, ocho meses después.



Después de ver el vídeo no sabría decir que resulta más desgarrador, si las imágenes de la catástrofe o algunos comentarios de los entrevistados. Os paso a resumir los testimonios que más me ha llamado la atención.

El vídeo comienza con el superviviente Toshihiko Fujita narrando el escalofriante momento que vivió cuando el tsunami llegó a su casa. Intentó salvar a su madre y a su tía, pero ambas terminaron perdiendo la vida.

Ahora dirige el centro comunitario de Koganehama en el área de Watanoha. Su labor consiste en organizar entre los residentes el reparto de alimentos que llegan como donación y dirigir una plataforma de voluntariado, Project Ishinomaki. Fujita fue el encargado de coordinar nuestro trabajo como voluntarios en tareas de limpieza el pasado verano. Está a la izquierda del todo de la foto.



A continuación habla otro de los entrevistados, el Sr. Yamakami, que también trabaja de voluntario. Cuenta que "en su vecindario había una asociación de ayuda a los supervivientes, hasta que un día decidieron cerrar. No podía aceptar que se dejara de prestar ayuda cuando había tanta gente que la necesitaba, así que tomó el relevo y ahora se dedica a eso."



Yamakami se queja de la actitud del gobierno, "si el gobierno de la prefectura o el gobierno central nos mostrara por lo menos una luz al final del túnel, entonces cada uno de los supervivientes pondría todo de su parte para alcanzar ese objetivo. Pero no vemos ninguna luz, estamos a oscuras. Hay gente que se suicida."

Ocho meses después, su casa todavía se encuentra hecha una ruina. "No tengo cocina, no tengo baño, no tengo cuarto de estar. Todo lo que tengo es una habitación en la planta de arriba. Me pregunto si los políticos del gobierno podrían vivir en un lugar así aunque fuera por uno o dos meses."



Fujita lleva trabajando en la reconstrucción de Ishinomaki desde el primer día. Se lamenta de que "ocho meses después, todavía no hemos encontrado una respuesta a la pregunta de ¿qué deberíamos hacer?." Parece haber perdido la esperanza. "Cuando hablo de Ishinomaki, difícilmente puedo imaginar que llegue a recuperarse. Es básicamente imposible. Me temo que nunca llegue a suceder. Lo que quiero decir es que podemos reconstruir los edificios y las casas, pero cuando se trata del espíritu de la gente, es muy complicado."

Otra de las funciones del centro comunitario que dirige es ofrecer apoyo psicológico. Según cuenta, "cuando fuimos trasladados a los refugios temporales la gente no sabía quiénes eran sus vecinos, así que nadie hablaba con nadie. Sin mantener una conversación no existe el contacto humano. Así que lo primero que hacemos es tender nuestra mano a aquellos que se sienten aislados, aquellos desesperados, que lloran todo el rato. Tenemos que empezar por aquí. Sino lo hacemos, la gente que se siente sola terminará suicidándose."

Las cifras son espeluznantes, "diez personas se suicidan cada mes en Ishinomaki. Eso es una persona cada tres días. No tienen la visión de un futuro mejor, así que escogen la muerte como una salida fácil."



La labor de apoyo psicológico es fundamental para evitar que más residentes terminen quitándose la vida, pero no reciben ninguna ayuda del gobierno, ni siquiera económica. El Sr. Yamakami cuenta que "se ha donado un montón de dinero, pero que ellos no han visto nada." Uno se pregunta entonces si las iniciativas para recaudar fondos destinados a las víctimas del terremoto realmente han servido para algo.

Fujita piensa que en la agenda del gobierno hay otros asuntos que atender en estos momentos. "El Gobierno de Japón está preocupado por la situación de la central nuclear de Fukushima. El accidente podría terminar siendo de la misma escala que el de Chernobil, o incluso peor. En estas circunstancias, el apoyo a los supervivientes del tsunami del Este de Japón ha ido desapareciendo gradualmente. Teniendo esto en cuenta va a ser extremadamente difícil que Ishinomaki y Tohoku puedan recuperarse por si sólos."

Según dice el Sr. Yamakami, "nunca ha escuchado al gobierno hablar sobre ayudar a los supervivientes. Los supervivientes del tsunami se han convertido en un lastre." Los habitantes de Ishinomaki deben llevar a cabo la dura tarea de reconstrucción por sí sólos. El principal problema al que también se enfrentan es que la industria de la zona ha desaparecido. El tsunami se llevó por delante no sólo las casas, también las fábricas, y con ellas miles de puestos de trabajo. "Una de cada dos personas está desempleada. Es imposible encontrar trabajo.", cuenta Fujita.



Para seguir adelante con sus vidas y sentirse ocupados algunos se dedican de forma voluntaria a reconstruir las casas de otras personas mientras viven de las donaciones. Otros, los que tienen más iniciativa, reinventan sus negocios para satisfacer las necesidades de los que viven a su alrededor. Se trata individuos, personas corrientes que no pueden hacer mucho por sí solas pero que cuando se juntan consiguen grandes logros, incluso salvar vidas.

Son los verdaderos héroes anónimos de los que nadie oye hablar en occidente. Allí todos deben pensar que en un país tan avanzado como Japón una de las prioridades del gobierno debería ser la recuperación y la vuelta a la normalidad de una parte de su población que se ha visto afectada por una catástrofe de grandes dimensiones. Nada más lejos de la realidad. La situación de desamparo y abandono en el que se encuentran los residentes de Ishinomaki es insoportable, cualquier diría que estamos hablando de un país del primer mundo.

Ishinomaki, una ciudad de 160.000 habitantes. Los mismos que Badajoz, Logroño o Salamanca.

miércoles, 4 de enero de 2012

2011, el año que vivimos peligrosamente en Japón

Estos días han salido publicadas en el diario regional The Ibaraki Shimbun las estadísticas sobre terremotos en 2011 en Ibaraki, la prefectura donde vivo. Os resumo los puntos más interesantes:
  • Desde que en 1926 diera comienzo el registro sismológico, 2011 ha sido el año de mayor número de terremotos.
  • Antes de 2011, la media de terremotos en Ibaraki eran 120 al año. El record más alto estaba en 345, en 1938. El record más bajo fue de 67, en 1975. En 2011, el número de terremotos que se dejaron sentir en Ibaraki fue 1647, casi cinco veces más que el anterior record.
  • 1647 significa que, en media, durante 2011 se registraron 4 o 5 seísmos al día en algún punto de la prefectura.
  • El 97% de los 1647 terremotos en 2011 tuvieron lugar después del 11 de Marzo. El desglose mensual es el siguiente: 12 en Enero, 17 en Febrero, 195 en Marzo, 250 en Abril, 249 en Mayo, +130 en Junio, +130 en Julio, +130 en Agosto, +130 en Septiembre, +80 en Octubre, +80 en Noviembre, 91 en Diciembre. Llama la atención que hubiese más terremotos en Abril o Mayo que en Marzo, inmediatamente después del terremoto de Tohoku.
  • Antes de 2011, las estadísticas decían que a lo largo de 85 años en Ibaraki se habían sentido 16 terremotos de grado 5 en la escala JMA y que la media de terremotos de grado 4 era de 2 veces por año. En contraste, en 2011 se registraron 2 terremotos de grado 6+, por primera vez en la historia, 2 terremotos de grado 6-, 3 terremotos de grado 5+, 10 terremotos de grado 5- y 75 terremotos de grado 4 en la escala JMA.
A nadie se le escapa que el año 2011 fue excepcionalmente movido para la prefectura de Ibaraki. Si bien es cierto que el terremoto de Tohoku fue el primero de magnitud 9 en la historia de Japón, desde 1926 han tenido lugar muchos otros terremotos de gran magnitud en la regiones de Kanto, Chubu y Tohoku que también se dejaron sentir en Ibaraki, aunque ninguno de ellos fue originado en esta prefectura ya que no era una zona de gran actividad sísmica.

¿Hay entonces alguna razón para que en 2011 el número de terremotos haya sido hasta casi cinco veces más que el anterior record de 1938?

La respuesta podría estar en el informe preliminar sobre el terremoto de Tohoku de 2011 publicado por el Instituto Nacional de Investigación para las Ciencias de la Tierra y la Prevención de Desastres (en inglés NIED, National Research Institute for Earth Science and Disaster Prevention) de Japón, con base en Tsukuba.

En un capítulo del informe se habla sobre las consecuencias del terremoto de Tohoku, una de ellas fue la deformación de la corteza terrestre.

Según los datos de la Autoridad de Información Geoespacial (GSI) de Japón, el terremoto del 11 de Marzo trajo consigo una deformación de la corteza terrestre al este de Japón. La zona del Pacífico se desplazó varios metros en dirección este-sureste. En la prefectura de Miyagi se observaron desplazamientos horizontales de hasta 5.3 m y hundimientos de hasta 120 cm, a causa de la subducción de placas. En el caso de la ciudad de Tokio, sufrió un desplazamiento de 20 cm al este y un hundimiento de 5 cm.


Esto que parece un mero dato curioso en realidad tuvo consecuencias importantes, ya que regiones que anteriormente no tenían una actividad sísmica notable de repente comenzaron a registrar terremotos de magnitud M6.x que resultaban en grado 5+ en la escala JMA.

Debido a que el terremoto de Tohoku fue un evento de gran magnitud, se estima que aceleró o desencadenó ciertos fenómenos geofísicos en la región. Además de las réplicas por el terremoto principal, la mayoría de cuales se generaron en torno a la superficie de falla (un área de 500 km norte-sur y 200 km este-oeste comprendida entre la costa de las prefecturas de Iwate - Ibaraki y la Fosa de Japón), a lo largo de 2011 se produjeron terremotos en puntos de la superficie terreste alejados del foco, justo debajo de algunas prefecturas de la isla de Honshū.

Esto es lo que sucedió en Ibaraki, que además de las réplicas hubo otros terremotos inducidos por el terremoto principal como consecuencia de la deformación de la corterza terrestre.

Para que localicéis la prefectura la he señalado en este mapa de intensidad JMA del terremoto de Tohoku:



A continuación, os dejo con un resumen de todos los terremotos ocurridos en Japón en el año 2011.



Como podéis ver, antes del 11 de Marzo la distribución de terremotos era más o menos uniforme por todo Japón y en Ibaraki se registraban muy pocos seísmos. Sin embargo, a partir del terremoto del 11 de Marzo, que tiene lugar en la Fosa de Japón (varios kilómetros mar adentro), la frecuencia de seísmos en Ibaraki y las prefecturas de alrededor se dispara y durante los meses de Marzo, Abril y Mayo pasa a ser una zona continuamente azotada por temblores. Afortunadamente, a partir de Junio la cosa empezó a tranquilizarse y entre otras cosas ya no era tan habitual despertarse con sobresalto en mitad de la noche, aunque durante el resto del año de vez en cuando se sentía algún temblor.

2011, el año que vivimos peligrosamente. Esperemos que 2012 sea más tranquilo...