viernes, 8 de febrero de 2008

Shanghai

Bienvenidos a un paseo por Shanghai.



Shanghai es la capital económica de China y una de las cuatro ciudades administradas directamente por el gobierno central. Es el símbolo del comunismo capitalista de la nueva China.

Durante el S. XIX vivió una época de esplendor con los asentamientos de británicos, americanos y franceses; herencia que todavía hoy es visible en partes de la ciudad como el Bund o la Concesión Francesa.



El mejor sitio para empezar la visita es People's Square. El parque, rodeado de rascacielos, da una buena perspectiva de la ciudad y además contiene 3 edificios interesantes: el Museo de Shanghai, el Teatro Ópera de Shanghai y el estrambótico Museo de Planificación Urbana de Shanghai.







La visita continúa por Shanghai Old Street, a la que se puede llegar caminando.



Se llama Old Street porque recrea una calle de edificios de la China clásica.







La ambientación está muy conseguida, con edificios de arquitecturas de estilo Ming y Qing.

Adentrándonos en las callejuelas de bazares de Old Street descubrimos uno de los lugares más pintorescos de Shanghai, el Jardín de Yuyuan. Para mi fue lo mejor de la visita, un respiro de tranquilidad en medio de una ciudad en frenética actividad.







Están considerados como uno de los mejores ejemplos de Jardín Chino. Combina a la perfección los elementos esenciales: pabellones, estanques y variada vegetación.





Según parece, fue diseñado durante la dinastía Ming, entre los años 1559 y 1577. Un funcionario, de nombre Pan Yunduan, decidió construirlo a imagen y semejanza de los jardines imperiales. El funcionario quería que sus padres, que no podían trasladarse a la capital ya que eran demasiado mayores para viajar, pudieran ver que aspecto tenía un jardín de este estilo. Por eso le dio el nombre de Jardín Yuyuan (Yu significa salud y tranquilidad).





Junto al Jardín está el Estanque del Loto, atravesado por el Puente de los Nueve Giros, un puente con 9 zigzags que consigue dejar atrás a los espíritus malignos que persiguen al que lo cruza. Durante la semana de Año Nuevo el puente estaba abarrotado de gente; ya se sabe, los chinos y sus supersticiones.



Siguiendo la visita, no podemos dejar pasar un templo budista chino en China. El mejor ejemplo es el Templo del Buda de Jade.





Ese día festivo el templo estaba muy concurrido de fieles encendiendo incienso y rezando en dirección a los cuatros puntos cardinales. Los niños intentaban encestar monedas en la vasija para conseguir buena suerte.



Para terminar la visita por Shanghai fuimos a Pudong, el distrito financiero junto al río Huangpu sobre el que destaca el skyline.

El edificio más llamativo e icono de la ciudad de Shanghai es la Oriental Pearl Tower, la torre de televisión más alta de Asia y la tercera del mundo con 468 m de altura.





La torre consta de 3 esferas con miradores desde los que se puede observar Shanghai en 360 grados. Si miramos abajo vemos los rascacielos que pueblan Pudong, algunos de ellos en construcción, como el Shanghai World Financial Center





Al otro lado del río podemos ver el Bund y el resto de la ciudad de Shanghai que se extiende hasta perder la vista.



Cuando mejor se aprecia Pudong en todo su esplendor es por la noche desde el Bund. Una panorámica del skyline iluminado es uno de los mejores recuerdos de Shanghai.



Shanghai es la ciudad que mejor refleja el espíritu de modernidad de la nueva China, sin perder su personalidad y autenticidad cultural.

Por si hacer turismo fuera poco, también me lo pasé genial saliendo de fiesta con Enrique y el resto de becarios de Shanghai, que buena gente, con Manolo y sus compañeros de Seul, con Javi de Hong Kong, ... ¡fueron unos días inolvidables! Por supuesto doy gracias a Enrique, Informático en Shanghai, por acogernos en su casa (sin calefacción pero con provisión suficiente de edredones, aires acondicionados, estufas y gatos).

jueves, 7 de febrero de 2008

Feliz Año Nuevo Chino, China

Aprovechando las vacaciones de Têt en Vietnam, he viajado a China para celebrar el Año Nuevo Chino y visitar Shanghai y Pekín con mi amiga y compañera Ana, la becaria periodista de Saigón.

Lo más destacado del viaje ha sido el intenso frío que hemos pasado y que ha hecho darnos cuenta de lo a gustito que se está en Saigón con el clima tropical. Salí de Vietnam con un jersey y un abrigo y volví con más jerseys, bufanda, guantes... Mucho mucho frío pero por suerte hemos disfrutado de sol todos los días.

Llegamos el miércoles 6 a Shanghai, justo a tiempo para celebrar la Nochevieja China con todos los expatriados xi-ban-ya-ren (españoles). Allí me encontré con mis compañeros becarios de Informática en Shanghai, Enrique, y en Seul, Manolo, que había viajado con sus compañeros becarios de Corea. También coincidí en Shanghai con Javi de Hong Kong, al que prometí visitar en breve.

El Fin de Año Chino y comienzo del Nuevo no se celebra sólo la noche del 6 al 7 sino toda una semana y se resume en dos conceptos: fuego y ruido. Aquello parece la guerra, fuegos artificiales por todos lados. Durante toda la semana hemos tenido ruido a todas horas, desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche.

Daba igual plantar una traca en mitad de la calle y cortar el tráfico...





O lanzar cohetes en un patio rodeado de edificios.





Abrir la ventana de casa permitía ver el espectáculo pero suponía un peligro... Estábamos en el salón de casa de mi amigo de Pekín viendo la tele y si mirabas por la ventana veías fuegos artificiales estallando a la misma altura del piso, un 15, a dos metros de la ventana.

Durante estas fiestas no es extraño que se produzcan accidentes como consecuencia del uso incontrolado de petardos y fuegos artificiales. En Vietnam los prohibieron en 1995 por motivos de seguridad pero en China no, antes muertos que no usar la pólvora, ¡el invento nacional! Podías comprar tracas así de tochas y tirarlas donde te diera la gana.



En fin, visitar China en Año Nuevo Chino ha sido una experiencia curiosa.

martes, 5 de febrero de 2008

Têt

El Tết Nguyên Đán o Festival de la Primera Mañana del Primer Día del Nuevo Año es la festividad más importante de Vietnam. Anuncia la llegada del Año Nuevo Lunar. El país entero se paraliza durante una semana, antes y después del día de Año Nuevo. Se conoce comunmente como Têt.





En Vietnam no se celebra simplemente el paso de un año a otro, sino que al igual que hacemos en occidente durante la semana de Navidad toda la familia se reúne y se llevan a cabo varios ritos y tradiciones. En esta época, todos los vietnamitas expatriados regresan a Vietnam para pasar tiempo con sus familias.

La fecha exacta del Têt varía de un año a otro debido a las diferencias que existen entre los calendarios lunar (354 días) y solar (365 días). Tiene lugar entre el 19 de enero y el 20 de febrero del calendario gregoriano, coincidiendo con el Año Nuevo Chino. Al igual que en China, cada año sigue el zodiaco de 12 animales en 5 ciclos. 2008 es el año de la Rata, en vietnamita Mậu Tý.




La celebración del Têt se divide en 3 etapas:

Preparación previa al Têt (Tất Niên)

Durante la semana anterior, las calles de Saigón se llenan de luces y adornos, de pétalos de flor amarilla de albaricoque y de farolillos rojos.







Los ritos del Têt comienzan siete días antes del día de Año Nuevo. Es entonces cuando los Táo Quân, los tres espíritus del hogar que habitan en todas las casas, ascienden a los cielos para informar sobre los acontecimientos del año anterior al Emperador de Jade. Durante estos siete días, los vietnamitas ponen orden en su vida de cara a empezar un nuevo año. Visitan los cementerios e invitan a los espíritus de los familiares fallecidos a volver a casa para que toda la familia pueda celebrar el Têt unida. Se hace borrón y cuenta nueva, se pagan deudas, se limpia todo y se arregla la casa. Es importante que todo esté en perfecto estado para el día de Año Nuevo. Es habitual que durante estos últimos días las obras en los hogares se prolonguen día y noche (lo cual implica martillos a las 3 de la madrugada) con el fin de estrenar casa en Año Nuevo, esto trae buena suerte.

Una de las tradiciones más bonitas es colgar en el salón de casa un papiro con un poema pintado con tinta negra deseando felicidad, prosperidad y longevidad para el Año venidero.


Varios papiros, dedicados a la Primavera (Xuân), Felicidad (Phúc), Fortuna (Lộc), Longevidad (Thọ).

Al igual que hacemos en occidente durante la Navidad, los vietnamitas también decoran sus casas con un árbol, el Árbol de Año Nuevo. En el sur se planta el Hoa Mai y el albaricoque, ambos de flores amarillas. En el norte se planta el Hoa Ðao, melocotón de flores rosas. En el árbol se cuelgan adornos de color rojo, para proteger el hogar de los espíritus malignos.



Las calles y los bulevares también se llenan de flores con ocasión del festival de la primavera.



La época de Têt es la más cara del año para las familias. Se pagan todas las deudas, las propinas son generosas y los policías se hinchan a poner multas para obtener sobornos. Cuanto más dinero se consiga reunir para el Têt, más derrochadora será la celebración. Una bonita tradición es dar a los niños unos sobres rojos con Lì Xì (lucky money o dinero de la suerte). Los vietnamitas ven todo este gasto como algo necesario para ganar la aceptación de los dioses durante el siguiente año.




Puestecillo callejero donde venden adornos para el árbol de Têt y sobres rojos para el dinero de la suerte.


Víspera del Têt (Giao Thừa)

En la víspera de Año Nuevo, los Táo Quân vuelven a la tierra. Al llegar la medianoche todos los problemas del año anterior se dejan atrás y se celebra con júbilo. Para dar la bienvenida a los dioses y ahuyentar a los espíritus malignos que estén merodeando, la tradición dice que hay hacer el máximo ruido posible con tambores, petardos y fuegos artificiales.




Día del Têt y posteriores (Tân Niên)

Durante el día de Año Nuevo todos los acontecimientos que le ocurran a uno son muy importantes y marcarán el curso de la vida en el año entrante. Cualquier cosa o persona con la que se tenga contacto ese día puede simbolizar buena o mala suerte. La gente se esmera en no enfadarse y ser amable y también en no realizar acciones que traigan mala suerte, como ensuciar o romper cosas.

También es crucial que el primer visitante del año de una casa sea el apropiado, para garantizar la buena suerte de la familia que la habita. Este acto se conoce como Xông Ðất. El padre de familia se cuida mucho de que ningún indeseado pueda entrar en su casa después de la medianoche. Lo ideal es un hombre rico, casado y con hijos, y si es extranjero mejor. En la lista negra de visitantes están las mujeres solteras de mediana edad, gente sin trabajo, gente que haya sufrido un accidente o haya perdido un familiar recientemente. ¡Llevan la superstición al extremo!

Los tres días siguientes al día del Têt son oficialmente festivos, pero casi todo el mundo se toma libre toda la semana. Las calles se vacían, los vietnamitas se quedan en casa con su familia o van al pueblo a visitar a sus familiares, hasta que la actividad va volviendo poco a poco. Esto implica que Têt sea la peor época del año para hacer turismo en Vietnam. Muchos locales cierran toda la semana o abren sólo parte del día, los museos cierran, los guías turísticos no trabajan, es casi imposible encontrar taxis, antes del Têt la ciudad se colapsa de gente por las calles y después todos se quedan en casa con sus familias.



Sin más que añadir, Chúc Mừng Năm Mới, ¡Feliz Año Nuevo (Lunar) a todos!

domingo, 3 de febrero de 2008

El Comunismo en Vietnam

Hoy, 3 de Febrero, se cumplen 78 años de la fundación del Partido Comunista de Vietnam.





Para celebrar el aniversario, las calles se han llenado de banderas rojas con estrellas, hoces y martillos.



En edificios oficiales y no oficiales ondean las dos banderas, la bandera de Vietnam y la bandera comunista. Si Saigón está así, no me quiero ni imaginar Hanoi, el centro político del país.


Las dos banderas cuelgan de un mismo asta en el Edificio del Comité del Pueblo.



El Partido Comunista de Vietnam es el único partido legal en Vietnam, que se declara como una República Socialista. Aunque el gobierno es, en teoría, independiente del partido, en la práctica recibe la mayoría de instrucciones del mismo. En las elecciones se vota únicamente a los candidatos, de similar ideología pero más o menos conservadora.

El Partido, de corriente ideológica Comunista Marxista-Leninista, fue fundado en 1930 por Ho Chi Minh durante su exilio en China. La constitución habla del Partido como acting upon the Marxist-Leninist doctrine and Ho Chi Minh's thought.



Tras la caida de la Unión Soviética, Vietnam es uno de los pequeños reductos socialistas que quedan en el mundo, junto con Cuba, China, Laos y Corea del Norte. En la actualidad, Vietnam sigue la estela de China de transformación hacia un comunismo capitalista: una mezcla de comunismo en la teoría política y capitalismo en la práctica económica. Así, tras la reforma económica de 1986, conocida como Đổi Mới (Renovación), se pasó del modelo de programación económica Marxista a la economía de libre mercado.

En definitiva, se puede afirmar que hoy en día el comunismo en Vietnam es una capa superficial, únicamente representado en forma de partido único, en el uso de emblemas comunistas como símbolos nacionales (estrellas, hoces y martillos) y en el control de los medios de comunicación, que no pueden ser independientes y están todos bajo la tutela del Estado. En asuntos como la economía (libre mercado y entrada de capital extranjero) o la sanidad y la educación (ambas privadas), Vietnam se ha ido apartando de los fundamentos ideológicos del comunismo puro.

viernes, 1 de febrero de 2008

Moto Parking

Cuando uno llega a Vietnam, una de las cosas que más le sorprende son las motos, están por todas partes. Son el medio de transporte principal y se calcula que existen unos 22 millones de motos en Vietnam (2.5 millones en Hanoi y 4 millones en Ho Chi Minh City).



Como todo el mundo aquí se mueve en moto, para ir al trabajo, para salir de fiesta, ir de compras, etc., surge la pregunta:

¿Dónde caben aparcadas tantas motos?

En la mayoría de centros comerciales hay enormes parkings subterráneos atestados de motos. Para encontrar un parking, sólo hay que buscar en la calle el cartel que dice "Giữ Xe", literalmente Giữ (guardar) Xe (vehículo), se traduce como parking.








Cuando se trata de pequeños establecimientos a pie de calle: comercios, restaurantes o clubs no queda otra, en la acera.



Motos y motos dispuestas en fila ocupan las aceras de muchas calles de Saigón. No es que estas estén en muy buen estado (ya me he torcido un par de veces el tobillo) pero si encima están bloqueadas por filas de motos, definitivamente obligan al peatón a caminar por la carretera.



Por lo general, según el parking se va llenando los aparcamotos van distribuyendo las filas por modelos y colores, para así tener las motos localizadas a la hora de devolverlas.


Fila de Vespas


Fila de Hondas, perfectamente ordenadas


¿Y cuál es el procedimiento habitual?

Llegas con tu moto a la tienda, restaurante o lo que sea. Le dejas la moto al aparcamotos, para que la vaya aparcando. Mientras tanto, te pintan con tiza un número en la moto.

Lo normal es que te lo pinten en el asiento.



Pero llega un punto en el que después de ir de parking en parking no se distingue nada con tanto número y empiezan a escribirte en otros sitios


Incluyendo el cuadro del velocímetro, que graciosos...


...o cualquier sitio donde quepa y se vea.


Después te entregan un papelito en el que hay escrito el mismo número que han pintado en la moto y tú matrícula. Debes guardar y proteger este papel con tu vida. Si lo pierdes, te quedas sin moto. Es muy difícil reclamar que una moto es tuya sin el maldito papel. Que tu llave arranque la moto no es suficiente garantía, no en Vietnam.



En este ticket, por ejemplo, han escrito 3139, mi matrícula. En la moto habrán pintado el número 189. También dice que cuesta 2000 dongs pero a los extranjeros les suelen pedir 3000,4000,5000 y a veces 10000 en parkings de clubs.

Para recuperar tu moto, entregas el papelito junto al dinero que te pidan, buscan tu matrícula, comprueban que tiene pintado el número de serie del papel y te la devuelven.

Situaciones "divertidas" que pueden sucederte en el parking:
- Notas que has perdido el ticket (momento de pánico), buscas a tu alrededor y está en el suelo, se te cayó del bolsillo. (Uf! Por poco...)
- Está lloviendo, se te moja el ticket y el papel se empieza a deshacer. Toca soplar para secarlo.
- Dejas la moto en el parking de un club, el portero te dice que cierran en 5 minutos. Vuelves a por tu moto pero el tipo del parking te dice que tienes que pagar 10000 dongs si quieres la moto, aunque haya estado aparcada 1 minuto.
- Entregas el ticket y la llave para que el aparcamotos vaya a buscar tu moto. ¡¡Aparece con una moto que no es la tuya arrancada con tu llave!!


Por último, una advertencia:
En Vietnam es muy importante utilizar los parkings para dejar la moto, ya que siempre tienen a alguien vigilando y, teniendo el ticket, si roban tu moto se responsabilizan, o al menos debería ser así. En ningún caso se debe dejar la moto aparcada en la calle sin vigilancia, con candado o no, aunque sean 5 minutos para entrar a una tienda. Aparte de hechos como que una misma llave puede arrancar varias motos y algunos modelos de moto arrancan si metes la marcha en carrera aunque no esté metida la llave, es fácil que te roben la moto llevándosela a pie y se han dado casos.