Leyendo blogs de expatriados en Vietnam he llegado a este
post en el blog Come & Go Vietnam de Tim Russell que me ha parecido muy cierto y muy interesante y quiero compartirlo con aquellos que estén planeando viajar a Vietnam.
Es bien sabido que uno de los mayores tópicos que se repiten cuando se está buscando información en la red sobre viajes a una ciudad concreta es preguntar
dónde comen, dónde compran, dónde salen de fiesta los locales. Se tiende a pensar que si un sitio es popular entre los locales es porque es bueno y nos gustará. En algunos países puede funcionar, en aquellos de culturas occidentales similares, pero ¿realmente le gustaría a un extranjero ir a los sitios que frecuentan los locales en Vietnam?. Definitivamente, no.
No hace falta vivir un año en Vietnam para darse cuenta de que los expatriados raramente frecuentan los mismos sitios que los locales. Yéndonos al otro extremo, también es raro que frecuenten los sitios destinados a turistas.
Si un extranjero llega a una ciudad como Saigón y no viene con la Lonely Planet aprendida, a la hora de buscar un restaurante para comer o cenar terminará improvisando y preguntando a la recepcionista de turno del hotel o al primer local que vea por la calle. El resultado puede ser desastroso.
La mejor recomendación que puede recibir vendría de un expatriado asentado en esa ciudad. Esto encierra bastante lógica en un país como Vietnam, ya que al ser un lugar tan exótico la sociedad es muy distinta a la de occidente y por tanto las costumbres de los habitantes locales son muy diferentes. Un expatriado es alguien que es capaz de mantener su cultura intrínseca adaptándola a los gustos locales, alguien que ha conseguido sentirse cómodo en un entorno ajeno y ha descubierto trucos que le permiten llevar una vida normal día a día. Su experiencia le permite saber qué es lo mejor para un extranjero como él. Veamos esto con varios ejemplos.
Cuando se trata de comer y beber, por lo general los vietnamitas son bastante conservadores. Los típicos
restaurantes a pie de calle son lo habitual para ellos, algo básico en su cultura; algunos ni siquiera se atreverían a comer en un restaurante de comida no vietnamita. Pregunta al primer vietnamita que te encuentres por la calle por un lugar para cenar y es probable que termines cenando
Phở sentado en una sillita en la calle. La mayoría de turistas occidentales ven estos lugares como algo antihigiénico donde sirven comida de procedencia sospechosa. En realidad estos restaurantes no son tan malos, de hecho yo siendo expatriado he disfrutado alguna vez cenando
Phở en la calle, pero no es una experiencia que esté buscando el turista, es un choque cultural demasiado grande.

Está claro que nuestro concepto de "comer en terraza" es... distinto.
Por otro lado, preguntar a la recepcionista del hotel tampoco ayuda, es vietnamita y su pensamiento será
no voy a enviar a este extranjero a un restaurante en el que yo comería habitualmente porque no le va a gustar, en cambio si le envío a un sitio donde ofrecen comida vietnamita en mesa de mantel y es caro de cojones entonces sabrá apreciarlo, lo cual no es cierto, los extranjeros no siempre comparten aquello de que lo caro es sinónimo de bueno. ¿Qué lleva a un vietnamita a recomendar a un turista un restaurante en el que él mismo no comería? Es como si a mí me diera por recomendar a un guiri que fuera a tomar paella y sangría a los restaurantes de la Plaza Mayor de Madrid, tan infames.
Restaurantes orientados a turistas en Saigón como Lemongrass o Vietnam House ofrecen la misma comida vietnamita que sirven en todos lados a precios de escándalo, todo por tener camareras vestidas de
Áo Dài tradicional. Muchos de estos restaurantes terminan incluso por descuidar la calidad del menú porque ya saben que todos los turistas van a acabar ahí sí o sí porque viene recomendado en todas las guías turísticas. Un ejemplo de esto me pasó con el restaurante situado dentro de la Ciudadela de Hué que venía recomendado en la Lonely Planet. Su famoso menú imperial me pareció una basura y el precio era carísimo. Cuando llegamos al sitio no había más que turistas, estaba claro que era un timo, pero ¡viene recomendado en todas las guías!
La clave está en el término medio, no vale un restaurante al que sólo vayan locales porque es posible que no te sientas cómodo mientras comes y tampoco vale un restaurante lleno de extranjeros porque probablemente sea un lugar orientado al turismo que ofrece comida pseudo-vietnamita al gusto occidental a precios muy caros. Se trata de encontrar un sitio al que acudan vietnamitas, puede que los de clase media, y también extranjeros (creo que resulta bastante fácil distinguir a un grupo de expatriados de un grupo de turistas). En esta
Guía para comer en Vietnam os recomiendo restaurantes de todo tipo de comida vietnamita en Saigón en el que encontraréis clientela local y extranjera seguro. Si bien es cierto que la mayoría de ellos también vienen en las guías como Lonely Planet, resulta imposible diferenciarlos de los restaurantes caros para turistas que mencionaba por la simple descripción.
A la hora de tomar el café os podéis encontrar de todo también, algunos vietnamitas os dirán que la señora con el puesto de sillitas en la esquina sirve un
Cà phê sữa đá exquisito, lo cual puede ser verdad.

Y otros os recomendarán uno de esos sitios de moda como Windows Cafe, curiosos donde los haya: ¿cómo se puede tomar uno a gusto el café a las 4 de la tarde con música techno retumbándole en los oídos?

Sin duda lo que estáis buscando no es lo uno ni lo otro, sino una franquicia como Highlands Coffee o Trung Nguyen, donde tienen terrazas tranquilas y sillas de mimbre como dios manda; son estos sitios -y no los otros- los que os recomendaría un expatriado porque conoce perfectamente vuestros gustos.
Lo mismo pasa con los clubs para salir por la noche. El concepto de diversión nocturna que tienen los vietnamitas dista bastante de los gustos occidentales. Si echáis un vistazo a esta
Guía para salir de fiesta en Saigón, veréis que si preguntáis a un local es probable que acabéis en una discoteca de estética extravagante con techno/trance viejuno pasado de moda a todo volumen; si buscáis en las guías o preguntáis en la recepción del hotel es probable que acabéis en un pub rodeados de putas, bebiendo garrafón y escuchando los números uno en EEUU el verano pasado. Los clubs frecuentados por expatriados y VietQ son lo más parecido al concepto de fiesta que sin duda estáis buscando y no os dejéis engañar: en Saigón hay sesiones de house, pistas de baile con los últimos éxitos Pop y Hip Hop y garitos de música en directo, sólo hay que saber encontrarlos.

Concepto de salir de fiesta para los vietnamitas: colocarse alrededor de una mesa para beber cognac Remy Martin con coca-cola y mojar fruta en chili sin moverse del sitio para bailar.
Siguiendo en la misma línea, si preguntáis a un local por un sitio donde comprar ropa os puede indicar desde el
mercado del barrio con ropa cutre hasta los super lujosos centros comerciales como Diamond Plaza o Parkson con marcas de lujo a precios de importación, cuando en realidad estáis buscando una buena imitación
made in Vietnam como las que venden en Saigon Square.
Por último y para rematar, cuando se trata de improvisar una escapada de fin de semana de Saigón, los gustos también difieren. Los vietnamitas acuden todos en masa a Vung Tau, una playa que deja bastante que desear en cuanto a tranquilidad se refiere en comparación con
Mui Ne o
Phu Quoc, lugares que por contra a los vietnamitas les parecen aburridos.
Suficiente.
Después de ver estos ejemplos da la sensación de que los expatriados conocen mejor lo que nos puede llegar a gustar de una ciudad como Saigón que los propios locales. Quizás sea porque los vietnamitas son así de conservadores y siempre van a los mismos lugares, en cambio los extranjeros tienden a socializar más y a probar diferentes ambientes cuando llegan a una ciudad distinta, en busca de lugares donde se sientan cómodos. Viendo lo difícil que resulta encontrar estos lugares por uno mismo, no es de extrañar que hayan aparecido revistas dirigidas a compartir ese conocimiento del estilo de vida en Saigón como
The Word, escritas por expatriados para expatriados.
Así que ya sabéis, allá donde vayáis en Vietnam os resultará más conveniente la opinión de un expatriado en persona o en su blog o de un viajero experimentado que ha dejado su comentario en Tripadvisor antes que la de la clásica guía turística, la recepcionista del hotel o el primer vietnamita que paréis por la calle.