
Ese día tuve que decir adiós a mi novia, a mis amigos, a mi trabajo en la Oficina Comercial de la Embajada, a mi casa, a mi barrio, a la ciudad de Saigón, al clima tropical, a la comida vietnamita, a viajar por Asia, a la buena vida del expatriado y a muchas cosas más. Por delante me esperaba sólo incertidumbre y crisis.
Un año después no consigo quitarme ese día de la cabeza ni dejo de arrepentirme de la decisión de marcharme de Vietnam sin siquiera haber intentado encontrar trabajo, ya que al final me vi obligado a regresar a España contra mis deseos de quedarme en Asia.
Desde ese día han sido más las penas que las alegrías.
Si pudiera volver atrás, habría elegido no montar en ese avión.

13 comentarios.:
A pesar de haber cogido ese avión, parece que las cosas se enderezaron con el tiempo aunque ya se que te hubiera gustado no pasar tanto tiempo con incertidumbres, se que es duro aunque nadie mejor que tu que lo has vivido en tus carnes.
El fututo pinta bastante bien. Seguro que en un futuro avión que te subas, su significado será más que bueno :D te lo mereces.
Un abrazo.
A veces las cosas no son como uno quiere, pero luego tachán! tras unos pocos loops... te encuentras genial haciendo algo que ni sospechabas...
A veces la crisis se transforma en oportunidad y es posible que haber vuelto a España me haya servido para conseguir otra oportunidad de regresar a Asia dentro de no mucho.
Las cosas acaban por enderezarse con el tiempo pero igual hubiera sido mejor no haber propiciado el cambio, al fin y al cabo tiempo es lo único que no nos sobra en esta vida.
Gracias.
La maldición del viajero: una vez te vas de casa, ya nunca sabes a dónde perteneces, porque estés donde estés, una parte de ti ha quedado en otra parte.
Aunque esto es como lo del amor "más vale haber amado y haber perdido que nunca haber amado".
Has dado en el clavo. Desde el momento que me fui de Vietnam una parte de mi se quedó allí y es posible que no la pueda recuperar incluso aunque vuelva allí porque las circunstancias habrán cambiado.
Gracias por comentar, tienes un blog estupendo.
Pues personalmente os envidio a gente como Javi y como tú que realmente sois ciudadanos del mundo :P
Es cuestión de buscar oportunidades de estudio o trabajo fuera de España, lo que más cuesta es arrancar y salir por primera vez. Después el mundo es tuyo.
quizás lo malo no es dejar Vietnam sino tener que volver a España
Bienvenido a la secta. Con el tiempo descubres que el cambio es tan substancial que ya no importa el lugar donde estés, no es que ya no te sientas bien en ningún sitio sino al revé, eres tú el que los transforma a tu medida, aprendes a tener amigos en la distancia, por todas partes, encuentras almas errantes como la tuya en cualquier ciudad, todo se pone en su lugar y aparecen las ventajas de ser ciudadano del mundo. Coge un avión y vuélvete a ir, a cualquier sitio, y si no puedes, apúntate a cualquier actividad con extranjeros en tu propia ciudad: erasmus, intercambios de idioma... todo vale y te sentirás más "en casa". Y no hay decisiones equivocadas, seguro que a la larga lo verás.
Siempre pueden volver a cambiar las cosas y ponerse esta vez a tu favor para que vuelvas.
A mi también se me tuercen de momento los planes pero ya veremos "mañana"..
Suerte! :)
Eloy, mi decisión fue irme de Vietnam para empezar una nueva vida en Hong Kong, tenía claro que quería quedarme en Asia, pero la cosa se torció y acabé en España casi sin querer.
Sé que dentro de no mucho volveré a Asia, pero me hubiera gustado haberme ahorrado el "trámite" de pasar por España. Después de una mala racha el viento es favorable de nuevo, sólo tengo que esperar... y he aprendido a tener paciencia.
La vida da muchas vueltas y el que busca encuentra.
Gracias por los comentarios y suerte a ti también, monttse.
Dicen que mal de amores con amor se quita. Probablemente el mal de aviones con otro avión se quita ;)
Suerte en tu próxima aventura, seguro que volvemos a vernos pronto, lo que no sé es si será en Seúl, Japón, Vietnam... China, Filipinas, Tailandia, Malasia, Indonesia.... :D
Lo del mal de amores no lo veo claro, Manolo, si fuera tan fácil me volvía ya mismo. Ver lo feliz que eres en Seul con Jiwon me hace pensar que yo también puedo, someday. :)
Montar en avión en cambio sí que ayuda a superar el mono de viajar. Los viajes a Grecia y a Vietnam de este año me han hecho sentir la emoción que necesitaba.
Nos vemos en Seul en 2010 ¡seguro! ;)
Qué bueno tenerte por aquí comentando.
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