martes 30 de diciembre de 2008

Resumen de viajes en 2008

Llevo un tiempo queriendo hacer esto, resumir en un post todos mis viajes por Asia en 2008. Para que quede de recuerdo...

He visitado varios países y muchas ciudades y lugares, creo que aproveché bien el tiempo: Camboya, China, Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia, Taiwan y, por supuesto, Vietnam de arriba a abajo.







































Me dejé algunos países interesantes como Japón y Filipinas, espero visitarlos este año que viene. ¡Que el 2009 sea también un año viajero!

Ahora que todos mis compañeros han acabado la beca, es tiempo para pensar en lo que ha dado de sí el año y echar un vistazo a las fotos acumuladas. Os paso la idea para vuestro blog. :)

lunes 22 de diciembre de 2008

Baai Baai Hong Kong

Al final no ha podido ser.

No he conseguido encontrar trabajo en Hong Kong. Ha sido todo un cúmulo de circunstancias que han hecho que el proceso se fuera complicando con el tiempo hasta aceptar que iba a ser imposible.



Me vuelvo a casa por Navidad. Será tiempo de replantearme mi futuro, en España, en Vietnam o incluso en otros países. Ya veremos...

Hasta que sepa lo que voy a hacer el año que viene, cierro este capítulo de aventura en Asia en Vietnam y en Hong Kong, y dejo el blog abierto como recuerdo de lo bonito que fue el año 2008 en mi vida.

Hasta siempre.

lunes 15 de diciembre de 2008

El tranvía de Hong Kong

Volvemos a Hong Kong, en esta ocasión, para hablaros del tranvía. El tranvía es uno de los principales medios de transporte en la Isla de Hong Kong, además de una atracción turística en sí misma desde su puesta en marcha en 1904.



Es uno de los pocos sistemas de tranvía de dos pisos que todavía quedan en funcionamiento en el mundo y, desde luego, uno de los elementos que confieren ese aire tan europeo a Hong Kong.





Además de medio de transporte sirve también como medio de publicidad ya que su cubierta exterior está disponible para colocar anuncios, como podéis comprobar en las fotos. Algunos anuncios son tan coloridos que resulta imposible que pasen desapercibidos cuando el tranvía está en movimiento.





Desde Kennedy Town en el este hasta Shau Kei Wan en el oeste seis diferentes rutas recorren la costa norte de la isla a lo largo de 13 km con 10 paradas entre medias.





Durante los dos meses que viví en Hong Kong solía coger el tranvía en algunas ocasiones para realizar los siguientes recorridos:
- Desde la casa de Javi en Sheung Wan hasta su lugar de trabajo en Admiralty
- Desde mi apartamento en Causeway Bay hasta Central
- Desde Central hasta Happy Valley para asistir a las carreras de caballos

Al principio era divertido y la tarifa de HK$2 muy asequible, pero cuando tenía prisas no lo dudaba y me montaba en el MTR (metro).





Os invito a dar un paseo en el tranvía de Hong Kong en el siguiente vídeo.



La velocidad que cogen las máquinas junto con el traqueteo sobre las vías hacen de la experiencia algo inolvidable.

¿Qué os parece un sistema de transporte tan anticuado en una ciudad tan moderna?

domingo 14 de diciembre de 2008

Stanley y Aberdeen

El pasado fin de semana me dio por ir a descubrir el otro lado de la isla de Hong Kong. En el Norte de la isla está el centro de la ciudad: desde Sheung Wan hasta más allá de Causeway Bay hay rascacielos y más rascacielos, calles llenas de gente, ruido, bullicio urbano, ... y ¿qué tenemos al Sur de la isla? Tranquilidad: Stanley y Aberdeen.

Stanley

Stanley es un pueblecito convertido en atracción turística por los habitantes de Hong Kong. A tan sólo 15 km de Central, 30 minutos en autobús, es el lugar perfecto para escaparse de la ciudad un domingo por la tarde.



El paseo marítimo es el lugar más transitado, la gente pasea junto al mar o se sienta tranquilamente en la terraza de un bar a tomar algo.





Al principio del paseo marítimo está el Mercado de Stanley, un mercadillo bastante famoso frecuentado por turistas donde se pueden encontrar recuerdos típicos de China a precios muy baratos.



Al final del paseo está Murray House, un antiguo edificio gubernamental que fue movido desde Central a Stanley piedra a piedra para dejar así sitio donde construir rascacielos.





En el mismo extremo, hay un pequeño muelle desde donde parten los barcos a Aberdeen.







La verdad es que se nota muchísmo el silencio y la tranquilidad de Stanley comparado con el centro de Hong Kong. Se estaba tan agusto allí al sol del atardecer que hasta me acabé echando una pequeña siesta junto al dique.



Aberdeen

Durante años, Aberdeen fue una de las mayores atracciones turísticas de Hong Kong por la cantidad de pescadores que vivían y trabajaban en los barcos-junco en el puerto. En la actualidad, ya no hay gente viviendo en barcazas pero sí es un importante puerto pesquero lleno de barcos y de sampanes reutilizados con fines turísticos.







En Aberdeen volvemos a encontrarnos rascacielos pero sigue sin haber tanto trasiego como en el centro de Hong Kong. Por cierto, Aberdeen es la ciudad que se ve desde el Peak si miramos al otro lado de la montaña.



Como véis, aunque Hong Kong es sinónimo de ciudad bulliciosa y de ritmo ajetreado, no hace falta ni media hora para salir de la ciudad en autobús y disfrutar de algo de tranquilidad. ¿Cuántas ciudades del mundo pueden decir lo mismo?

jueves 11 de diciembre de 2008

Apostando a las carreras en Happy Valley

Ayer miércoles por la tarde fuimos Javi y yo a Happy Valley, el hipódromo de Hong Kong. Era la segunda que vez que íbamos, tras mi visita en Marzo, y esta vez queríamos hacerlo más interesante: ¡apostando!



Las carreras de caballos son el espectáculo deportivo más popular en Hong Kong, es algo que mueve a las masas y es de obligada visita si se viene por aquí. Hay dos hipódromos en la ciudad, el de Happy Valley y el de Sha Tin, el más famoso es el de Happy Valley, cerca de Causeway Bay.



En Happy Valley se celebran solamente dos días a la semana: miércoles y sábados, de modo que el recinto se llena a tope de gente los días que toca.



Las carreras empiezan a las 7 de la tarde y tienen lugar cada 30 minutos, tiempo suficiente para que los jugadores vean llegar a los jinetes en sus caballos y hagan sus apuestas.







Javi y yo llegamos con intención de apostar, para hacerlo más emocionante. Al principio nos costó enterarnos de cómo funcionaban las diferentes modalidades de apuesta: a caballo ganador; a 1º y 2º en cualquier orden; a 1º, 2º y 3º en cualquier orden, ... apuestas simples o combinaciones múltiples, un cacao.

Al final decidimos apostar a la modalidad Triple Trio: 1º, 2º y 3º en cualquier orden. A la hora de elegir los caballos mirábamos las estadísticas de % de victorias, rendimiento, velocidad punta, ... ¡hasta el nombre del caballo influía!



Apostamos durante 3 carreras, apuestas pequeñas, sólo para hacerlo un poco más interesante, no teníamos la intención de salir de allí siendo ricos. A mi me daba hasta corte, viendo a la peña dejarse tranquilamente cientos de euros en cada apuesta. Al final, como suele pasar, no ganamos nada. Perdimos 100 HK$ (10 €) entre los dos, pero la emoción de ver a tus caballos pelear por las primeras posiciones ¡no tiene precio!, son segundos frenéticos.

Las carreras de caballos se viven con mucha pasión en Hong Kong. Ni la quiniela, ni la lotería, ¡las apuestas de carreras de caballos! Sólo hay que pasarse los sábados por la tarde cerca de alguna oficina del Hong Kong Jockey Club para comprobarlo: cientos de chinos, en su mayoría abuelillos, escuchando las carreras por la radio con el periódico en la mano apuntando los resultados.





¿Qué os parece apostar a las carreras de caballos? ¿Más o menos emocionante que la quiniela futbolística? Tengo entendido que la quiniela hípica lleva en España desde hace tiempo pero no tiene mucho éxito, ¿será que no es lo mismo si uno no lo vive desde las gradas?

domingo 7 de diciembre de 2008

Templos en Kowloon - Wong Tai Sin

Continuando con el post de los templos chinos al Norte de Kowloon, este es el segundo.

El Templo de Wong Tai Sin

Está situado en la parada de MTR de Wong Tai Sin.

Se trata de un templo taoísta dedicado a Wong Tai Sin, el dios favorito de los hombres de negocios.







A Wong Tai Sin se le relaciona con la fortuna.

Todas las tardes el templo se llena de hordas de hombres y mujeres de negocios que acuden para conseguir fortuna en sus vidas. Para ello, algunos utilizan la práctica adivinatoria del Kau Cim.



El procedimiento es el siguiente, se toma un cubo de madera con 100 palillos planos de bambú (palillos chinos de la suerte), cada uno marcado con un número (en carácteres arábigo y chino), y se agita mientras se recita en susurros o en silencio una pregunta al Dios taoísta. Agitando el cubo se consigue que uno de los palillos se salga del mismo. Si se salen varios, no vale y hay que empezar.

Una vez se ha conseguido sacar uno de los palillos, el número que tiene grabado corresponderá con un número en el libro de respuestas. La respuesta asociada a ese número será la respuesta a la pregunta. Normalmente es necesario interpretar la respuesta para poder comprenderla y poder contestar a la pregunta; algo que puede hacer uno mismo o con la ayuda de un monje del templo.

Otros de los servicios de adivinación que se ofrecen en el templo son la lectura de manos y lectura de cara.



Para finalizar la visita, detrás del Templo de Wong Tai Sin hay unos jardines preciosos, conocidos como Good Wish Gardens. Están repletos de pabellones, puentes en zigzag y estanques de carpas. Un jardín chino justo en medio de rascacielos, un pequeño paraíso entre tanto hormigón.













Creo que sería interesante volver al templo y probar alguna de las técnicas de adivinación que se ofrecen allí para preguntar ¿cuando encontraré trabajo?

Templos en Kowloon - Chi Lin Nunnery

Hong Kong no es una de esas ciudades de Asia en las que uno esperaría hacer turismo visitando templos chinos. Hasta ahora, yo pensaba que sólo merecía la pena visitar el Templo de Man Mo, en la isla de Hong Kong, y la Pagoda de Tsui Sing Lau, en los Nuevos Territorios, la única que existe en todo Hong Kong.

Sin embargo, la semana pasada descubrí dos templos situados al Norte de Kowloon que también merece la pena visitar si uno tiene pensado quedarse unos días en Hong Kong.

El monasterio de monjas de Chi Lin (Chi Lin Nunnery)

Está situado en la parada de MTR de Diamond Hill.

Se trata de un complejo de templos budistas; por tanto, las monjas son monjas budistas.



La visita comienza en el Parque de Nan Lian, que está bajo el cuidado del monasterio.



En el centro del parque destaca un magnífico pabellón dorado deslumbrante en días de sol.



Más allá, hay un estanque con carpas del tamaño de un niño, ¡son enormes!



Cruzando el puente se llega del parque al Monasterio de Chi Lin.



Tras la puerta principal se accede a un gran patio. El patio contiene un jardín con estanques de loto preciosos y bonsais de plantas de té. También se puede ver a las monjas atareadas de acá para allá ofreciendo frutas y arroz a las numerosas estatuas de Buda repartidas por el recinto.



Al final del complejo se encuentra el pabellón con la estatua de Buda Sakyamuni.



El conjunto del parque y el templo es una maravilla que no me esperaba encontrar después de llevar tanto tiempo en Hong Kong y haberlo visto casi todo. Se lo recomendaría a cualquiera que viniese de visita y le gusten los templos chinos.

miércoles 3 de diciembre de 2008

El Buda de Lantau

Siguiendo con la visita a otra islas alrededor de Hong Kong, esta vez tocaba Lantau.



La mayor atracción turística de la isla es el Buda de Lantau, situado en el pico de Ngong Ping.



Para llegar hasta el pico, lo más práctico es subir en el teleférico Ngong Ping 360.





No sólo por la comodidad sino también por las vistas que ofrece a Tung Chung, al aeropuerto Internacional de Hong Kong y al maravilloso paisaje interior de la isla de Lantau.





El Tian Tan Buddha es tan grande que se aprecia desde la lejanía. La estatua, que representa a Buda Gautama sentado, mide 23 metros de alto y se supone que es la estatua de Buda sentado + a la intemperie + hecha de bronce más grande del mundo.





Para ver al Buda de cerca hay que subir 260 escalones, uf... Está situado en una colina junto al monasterio de Po Lin, un complejo de templos budistas construido en 1924.



Y después, vuelta en teleférico a Tung Chung y ahí a Hong Kong en el MTR.



Si las vistas acojonan poco de por sí, saber que en Junio de 2007 una de las cabinas se soltó del cable y cayó al vacío durante unas pruebas ya es lo más... :P

martes 2 de diciembre de 2008

Cheung Chau - La isla de los piratas

Hace unas semanas estuve en la isla de Cheung Chau con Wing. Wing es un amigo mío de USA que nació en Hong Kong, nos conocemos desde hace 8 años. Justamente dio la casualidad de que al poco de llegar yo a Hong Kong él venía aquí de vacaciones.



Me llevó a Cheung Chau, una pequeña isla a media hora en ferry de Hong Kong.



A simple vista, Cheung Chau parece un bonito pueblo de pescadores de vida tranquila.





Sin embargo, en la antigüedad Cheung Chau fue un conocido refugio de piratas entre los siglos XVI y XVIII. La isla estaba situada en un punto estratégico desde donde se podían apresar fácilmente los barcos que pasaban desde Macao hacia el Norte de China.

Se cuenta que en el s. XVIII el infame pirata Cheung Po Tsai tenía aquí su base y guardaba el botín capturado en una cueva situada en una punta de la isla.



Se supone que el capitán Sao Feng de la película Piratas del Caribe está inspirado en él.





La cueva de Cheung Po Tsai está abierta al público hoy en día, aunque ya no queda nada de sus tesoros, claro (pero hay quien dice que sí, que siguen escondidos...).



Conlleva cierto riesgo introducirse en la cueva, es muy estrecha y escabrosa y está en la más completa oscuridad. A la entrada hay un señor que alquila linternas, no seais tan imprudentes como yo y pedidle una... ¡menos mal que teníamos la luz de la cámara de fotos!





Un traspiés atravesando la cueva y no lo cuentas, a ver quién te saca de ahí a oscuras. Dicen que está a oscuras para que la gente se raye con la linterna buscando el tesoro escondido pero a mi me pareció una temeridad, más que una aventura.